Hamburguesas felices

Una forma maravillosa de aprovechar nuestras lentejas estofadas en casa es hacer hamburguesas. Las congelamos y en algun momento especial de la semana las disfrutamos, ya que es una receta rica de comer y sencilla de hacer: - quitarles el exceso de liquido, si lo tuviesen;
- mezclarlo todo bien, hasta obtener una consistencia compacta. Si todavía fuera algo blanda, añadiremos un poco de harina blanca (que en este caso, funciona mejor que la integral, eso sí, todavía no he descubierto el porque);
- dar forma a las hamburguesas con una pequeña cantidad de masa, según el tamaño deseado; rebozar con harina blanca;
- calentar el aceite y freír cada hamburguesa, por ambos lados, hasta que adquieran un color doradito;
- y, secar con papel absorbente el exceso de aceite y servir caliente.

Un post inspirado en la maravillosa sabiduría culinaria de Montse Bradford y dedicado especialmente a María José, feliz lunes!!!

2 comentaris:

  1. Hola Vanesa!
    Ésto hay que probarlo!! Y con lo que nos gustan en casa las lentejas!
    Gracias guapísima!

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  2. Cuánto me perdí de tu blog!! estoy totalmente desconectada. Genial esta receta. Lo de la harina blanca es porque la integral, como la de escanda u otras, liga peor, de ahí que sea difícil encontrar algo que no lleva mezcla de harina de trigo blanca para darle más consistencia. Me lo contó mi panadera.

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