Las labores vuelven a la escuela (tercera parte)

Aunque en estos momentos estamos de vacaciones y parece que ya queda muy lejos todo lo que trabajamos en clase, no quería dejar de compartir maravillosos bordados que hicieron los alumnos y alumnas de cuarto de primaria: primero fue el algodón, después los brazaletes de la amistad para continuar con hilo y aguja en mano para bordar.


Os mostraré las fotos, poquito a poco, para disfrutarlas puntada a puntada, lo que me ayudará a reflexionar sobre todo lo vivido este año, un año que empezo en septiembre y que acabó hace unos dias.


Yo soy profesora de educación especial, que empece trabajando en escuelas de educación especial y como todo ciclo, llego a su final, y, en ese momento decidí, así lo sentí, que necesitaba un cambio, caminar hacia adelante, cerrar una etapa. Y empecé a trabajar en escuelas de infantil y primaria.


Desde ese momento he vivido muchisimas experiencias: desde hacer clase en la antigua casa del conserje, por tanto, fuera del centro educativo hasta disfrutar de una maravillosa experiencia de hacer clase dentro del aula de los alumnos y alumnas, entendiendo que todos en un momento u otro podemos tener necesidades educativas especiales, las cuales pueden ser permanentes o puntuales (todos en un momento u otro necesitamos de la ayuda de alguien para que nos acompañé en nuestro proceso educativo).


Con este bagaje, casi, casi extremista de experiencias vividas, me incorpore este año después de estar de excendecia. Y cual fue mi sorpresa, al empezar el curso, me pusieron como tutora de cuarto de primaria.


Ha sido un año escolar intenso: era mi vuelta al trabajo siendo mama, mi primer año como tutora, trabajar con una metodologia que no comparto (libro/libreta...pero este tema, es demasiado largo e intenso para resumirlo en unas pocas palabras...) y, a la vez, maravillosamente feliz por poder compartir un trocito de mi mundo handmade con mis alumnos y alumnas.


Como podéis ver en las fotos cada uno escogió el dibujo que quería bordar. Primero trabajamos una serie de puntos (un muestrario) y luego cada uno utilizo en sus bordados, aquellos que necesitaba; como podéis ver el más utilizado fue el pespunte.


Una vez lo acabaron de bordar, algunos/as lo quisieron complementar pintándolo y si el dibujo lo permitía (sus dimensiones) hicimos un cuadro, utilizando como marco el bastidor y los que el dibujo era más grande, forramos un cartón para que también tuviesen su cuadro.


Ha sido una experiencia maravillosa, en la que tod@s hemos disfrutado. Me siento totalmente agradecida por haber formado parte de esta experiencia, que empezó siendo una pequeñita idea en mi cabeza y que acabo siendo un taller de varios meses, de dos horas cada semana.


Feliz semana!!!

4 comentaris:

  1. Moltes felicitats!! Jo sé que no és fàcil fer coses diferents a l'escola, m'encanta que comparteixis aquestes experiències!

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  2. Hermosas labores, una linda recompensa tenés, ya que te aseguro que en unos años alguno de esos exniños recobrará uno de esos tesoros de un cajón y se le iluminará la cara.
    Me pasó a mi ayer con un bolso bordado en la primaria que encontré en un cajón de mi expieza.
    :)

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  3. Que bonito!!! Justamente he vuelto a bordar los últimos días. Cuando vivía en los EEUU enseñé varias clases de manualidades a los niños de primero a quinto y el bordado fue una de las actividades favoritas!
    Felicidades!!!
    Un abrazo!!
    Jo

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